martes, 19 de octubre de 2010

Me veo un poco monotemática, pero bueno

El amor no está hecho para hacernos llorar.
Debería hacernos reir, y llenarnos de suspiros, calidez y de sonrisas nuestro rostro.
El ser amado no debería provocar llanto.

Lloro, con dignidad; con la cabeza bien alta y la mirada al frente, la más alta del firmamento, porque no habrá ser humano que logre que mis ojos dejen de reflejar las estrellas.

1 comentarios:

fluorescencia.blogspot..com dijo...

Si. Es asi...
Mirá, me llamo Berenice y soy una vecina bloguera, ja. Te cuento mi parecer..
Creo por experiencias, que cuando es de las dos partes por igual y ambos sienten del mismo modo, sea porque los dos esperan lo mismo, se adoran, se necesitan, se buscan o ansian y se entusiasman con el vinculo de modo parecido emocional, sexual y espiritualmente hablando, no debería hacer llorar!!
Pero cuando el amor directamente no es correspondido, o cuando la balanza de la cantidad de afecto o del amor, en los hechos, hace peso balanceandose mucho mas hacia un lado que al otro, o no se articula en la pareja el mismo tipo de deseo o de necesidad o de orgullo y placer por el otro!! -y con el otro-, lamentablemente, hace daño. Lastima, genera inseguridad, problemas interiores y a la larga o a la corta ese amor no prospera, porque en el fondo todos buscamos ser amados con la misma intensidad que amamos nosotros.-
A veces hay q tratar de reconocer a tiempo, cuál es la clase de amor que nos sirve y cuál es aquella que nos puede terminar hiriendo o que no termina siendo compatible con nuestros deseos.
De todas maneras, siempre que el motor en la construcción de la relación, provenga desde uno de los dos -y no desde ambos-, la historia sentimental creo que estará condenada a fracasar.-
Te mando saludos
Y desde ya te invito a pasarte por mi sitio.