Este año, celebraré mi cumpleaños
¿Os reguntáis acaso por qué normalmente no lo hago?
La respuesta es muy sencilla: mi cumpleaños me importa más bien poco. Por no decir prácticamente nada.
Hay montones de personas que comparten esta opinión, montones de personas que la comparten pero no lo creen realmente, y montones que no se creen que sea posible y nos meten a todos los que lo decimos en el segundo grupo.
En fin, no os voy a convencer de si realmente me importa o no. Para mi simplemente es el aniversario de (normalmente) el día que se nació, pero sólo cambia en que esa mañana eres un dia más viejo que hace un día, así como un mes más que hace un mes, o como lo celebra la gente, un año más que hace un año. Y eso es lo que pasa cada dia.
Nada de eufemismos; "no eres más viejo, sino más sabio", "no envejeces, mejoras"... en fin, las hay millares, pero ninguna con garantía. Bueno, de hecho, sí, pero opuesta: sí eres más viejo, sí estás más cerca de la muerte, y sí has vivido más tiempo. Pero eso, SIEMPRE, hasta el dia en que mueras. En ese momento, dejarás de hacerlo.
¿Cuándo cobra importancia mi cumpleaños?
Cuando socialmente se convierte en un evento. Como cualquier otra celebración o festividad, en el fondo la importancia reside en lo simbólico de la fecha (al menos toda la que le encuentre yo), en este caso el hecho de que es una fecha 'redonda' por marcar un ciclo (un año) más, y ésta esté claramente diferenciada.
El hecho de que para mi mi cumpleaños sea a efectos prácticos un simple día más, en unión con mi mala memoria, me supone que se me olviden los de las otras personas porque tampoco me parecen dias especiales. Sin embargo, la costumbre de toda una vida y el esfuerzo por las personas que aprecio que sí se ilusionan, me hacen preocuparme (a veces más, a veces menos) por acordarme y felicitar al susodicho, y muchas veces preparar una fiesta o un regalo.
De pequeña me hacía ilusión, por supuesto, y más allá que por los regalos, porque entendía todo ese significado que se le da habitualmente y me hacía cargo de él. Me ilusionaba porque llegaba el dia en que completaría un año más. Sin embargo de unos años a esta parte, sin motivo aparente, sencillamente se ha normalizado.
Toda ilusión es agradable... el motivo racionalmente más absurdo es igual de válido si nos sirve para emocionarnos y disfrutar; así que por supuesto sería agradable que volviese esa ilusión, pero la cosa es que a dia de hoy sencillamente, carece de mayor importancia para mi.
Sin embargo, aún con todo esto, la realidad que no cambia es que para la mayoría de la gente los cumpleaños son importantes. Muchas veces, muy importantes. Y hay gente a mi alrededor, que el mio, como el de otros, lo tienen también en cuenta. Esto es muy bueno, porque hará que una fecha azarosa en que hace tiempo comencé a existir, se convertirá en la excusa para que la gente que me quiere, me lo demuestre una vez más. Quizás el dia en sí no tenga valor, pero es (como todas las fiestas) la excusa perfecta.
Mucha gente que nunca puede salir porque esta ocupada, que le da pereza porque esta a gusto en casa, que es imposible de hacer coincidir sus fechas con las de otros... el dia de la despedida de soltero, de la boda, del Nobel, o del cumpleaños, hacen el esfuerzo de hacerlo cuadrar. Porque, claro, es que es tu cumpleaños... (sustituyase al gusto: levantar el culo de la silla por fin, volver a hablar a la suegra o dejar ese trabajo taaaan taaaan importante que llevaba dias posponiendo a dos horitas más tarde). Como os decía, la excusa perfecta.
Y este año, me apetece utilizar la excusa. Ha comenzado un curso nuevo para varias personas de mi entorno, y con el verano y las vaciones, además, ha habido bastantes cambios dentro de ciertos límites. Los hay que se juntan, que se separan, que encuentran nuevas amistades, que son sencillamente nuevos, cambios de horarios, de costumbres, de intereses, de obligaciones. En fin, a estas alturas, con distintas fases académicas superdas, y otras, según para quien, acabadas, acabando, in progress o empezando... todos sabemos cúanto nos estamos separando, y cuánto cuesta volver a reunirse. Y por cosas del destino (no morí en la glaciación) cada vez nos vemos menos, TODOS.
Así que este año, por medio de la excusa perfecta, celebraremos festival gitano, como dice uno de los nuevos.
Llevaré a mis ancianos al Vips (por supuestgo con muchas chuches), montaré cenita pijotera con las divinas, maratón con papopitas para mi musa y compañía, cena con lo que se tercie para los mios, italiano para la familia (o merendola de costumbre, o ambos) y dulce con caca de mapache para los nuevos, que se van abriendo hueco. Y si no lee esto y cae en la trampa, noche de desenfeno cumpleañero para Maromo (tenia que decirlo, era como demasiado evidente). Eso sí, espero que me inviten, peroque estoy sin medio chavo.
Al fin y al cabo... es mi cumpleaños, ¿no? xD
Sean felices, gentucilla varia!
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P.S.: Será un día más, pero los regalos me gustan siempre.
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