Y el refugio cayó destrozado como la cabaña de los tres cerditos bajo los soplidos del lobo. Tal vez solo confundí paja y más paja con resistentes ladrillos, o me limité a querer creer que todo aguantaba en pie,o que había gran verdad en los cimientos.
No hacen falta brazos, porque sigo viva. Mírame.
No te obceques, porque aunque te niegues a creerme, aunque sigas convencido de que ni vives ni sientes, te diré que no es esta la pieza que te falta. Y tu espíritu está en otra parte, vuela muy alto, muy lejos, y nos arrastra a todos a creer que basta con reir, y a volar contigo y pensar que es imposible que alguien como tú exista. Hasta un castillo de diversión sin fin.
Puede que no seamos nosotros aquello por lo que gritan tus entrañas, y puede, incluso, que ni siquiera seas tú mismo. Pero me niego a creer que sea un tosco refugio. Me niego a creer que sea esto lo que necesitas.
Porque es todo mentira. Porque jamás debes creer lo que te digan otros, aquellos que dicen ser felices mientras desechan la maldad.
Nada debería valer el dolor.
Y desde luego que no merece la pena. Te lo digo desde el agujero que ha dejado el mio.
Así que hazme un favor, hazlo por mi, te pido aquí donde y como me conociste: no cometas este error, no lo persigas como un martir que mira el patíbulo con la esperanza puesta en el cielo. En luegar de eso, sé feliz. Porque eres alguien capaz de hacer que los demás lo seamos.
P.S.: Sin darme cuenta, ha pasado un año entero. Parece más lejano mi cumpleaños que el arbolito que me regaló mi hermana. Tristes, tristes navidades, cómo vienen y cómo se van.
P.S.: Por ser un post dedicado, si lo quieres fuera, lo borro sin problema. Pero lo de la diversión es en serio.
1 comentario:
Lo acabo de leer ahora, supongo que el mensaje es válido a cualquier momento. Tú si que eres grande, y no quiero que borres nada. Tampoco puedo prometer nada.
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