Hace muchos años que escribo. Nunca en serio, siempre improviso, jamás reviso un texto ni trabajo sobre él. Soy perfeccionista, sí, pero sobre la carretera. Tampoco retoco un cuadro. Hace años que pinto.
Recuerdo que en el colegio me llevaba todos los premios. También en el instituto, en las poquísimas cosas en que participé. Nunca he sido una currante, pero a los adultos les gustó. Aún, con los años, siguen pensando que soy trabajadora, responsable y organizada...
...y luego los niños son los inocentes, ¡seguro!
Hoy, recordaba a un profesor que tuve en primaria. Nos mandó escribir una novela. Era un trabajo de curso (diria que imprescindible para aprobar, pero soy de la LOSE, a mi me ponían P.A.s y no se repetía curso) y jamás escribí esa novela. Conservo el primer capítulo, o como mínimo lo recuerdo, y fragmentos desperdigados de lo que iba a ser el cuerpo... pinitos de niñez.
Hoy me acordaba de él y me preguntaba qué tl estará; porque, recuerdo, fui la única que no hice el trabajo y que no escribió su novela. Y él me dijo, sencillamente, que no importaba, porque estaba seguro de que algún día escribiría una, y entonces podría leerla.
Lo pero es que yo también lo creo, cada vez más; claro que cada vez también estoy más segura de que no lo haré. Pero, como sea, lo que ya tengo es la dedicatoria.
Ha habido muchos profesores en mi vida, como en la de todos. Algunos te marcan, para bien o para mal. Y con otros aún quedo para tomar un café una tarde cualquiera, a pesar del casi medio siglo que nos distancia. Es curiosa la experiencia, ser consciente de que quien un dia fue tu maestro (y me tomo la licencia de matizar distinción entre maestro y profesor) se convierte en tu colega y lejos de ambos, en tu amigo y compañero. Y más con la poca vida o experiencia que a ofrecer tengo.
También me he dado cuenta de que presentarme a la municipal fue un error. Si no me cogen ahí, ¿con qué confianza hago yo las pruebas de septiembre? Mejor habría sido no arriesgar por lo que, en realidad, no tengo mucho interés en conseguir hacer... Bueno, en cualquier caso, el mal está hecho, mañana (hoy) ya es día 20: por fin se abre el telón de las elecciones boloñesas. Mi notable se queda en aprobado justito, me encanta el sistema educativo (pregunten a Arendiz de Fígaro, no es nada personal).
Es muy tarde y en realidad tengo mucho que estudiar. Pero tampoco tengo sueño a pesar de los madrugones de estos días. El verano ya está aquí y espero visita. Entre libros, y libros, y más libros, y más, este año toca reencuentro. La echaba de menos... mi pequeña cerda, que me presentaste a Pla, y me metiste directos en vena a Marley, Beatles, Extremo... Que me acompañaste a mi primer concierto de Mägo y por quien me agredió un pez volador. Aquel "Do you want me to go" era tuyo, ya había aparecido entre dedicatorias a otros.
"Hmm nothing. My eyes are closed" as known as Bruno (que para mi seguirá siendo nombre de perro y "Don't you think he's so cute?") vive también en tierra de vacas y tenistas, pero veo más factible reencontrar a My little Bro e incluso a Lucky a pesar de que viva en the ass of the world (a Fabian que se la ate a fish). Y, con todo el pesar de mi corazón, yo sí voto por reencontrar a Philipp "abeja" Maya y sus secuaces Remo y
Tranquila, perra, que... Michael nos puede "enseñar a esquiar"...... si quiere, claro.
Mención de honor a that one who I lied it was Venus to y My little brother. Al primero por Rammstein. Al segundo por los Umbilical Brothers. Quién me iba a decir (¡curioso, Carmen!) que aquel who did ALL THAT (y "...that!?) sería el detonante de that one I've already found y que the one who gave me that Little-brother-hug me daría uno mucho más metaforico de pezones endedados por el frio de una ventana abierta... (para entender esto ved videos de los Umbilical, de verdad que son imprescindibles) Risas, Maromo, Pa, Diam, risas y dales las gracias a ese par de asquerosos norteños.
Penca, avisame de una puñetera vez cuándo vienes, cojona. Y por lo demás..
Soy guapa.
Sed felices!
(si, ya sé... los comentarios... andaqueeee.... por cierto, no hace falta que os molestéis en traducir las palabrinas en inglés, no va a hacer que lo entendáis más.)
Por cierto, Yai, me estoy acordando de cierto relato que ni terminé (ni terminaré) de escibir ni de contarte... Te quiero, vida :)
2 comentarios:
¿Cuál de ellos no me terminaste de contar? Creo que hay tantos que nunca me terminas de contar...
Antonio era, es y será el mejor profesor del mundo y yo también estoy segura de que algún día leeré tu(s) novela(s).
:)
Lo siento por Antonio, pero Tita Merche era mucha Merche... Nena, yo creo que sí te lo terminaré de contar... pero cada vez lo recuerdos marchitan más y más.
En cualquier caso, creo que esta vez has sido tú, chiquilla, quien más cosas se ha dejado en el tintero...
Nos faltan las horas aún sobrándonos los días.
Publicar un comentario en la entrada