
Tengo unas ganas enormes de hacer un montón de dulces de Halloween y nadie que se los coma ni por quien merezca la pena el gasto T_T
(Luego me pegáis los que os sintáis ofendidos... pero no lograréis que me retracte xD)
No soy una persona que celebre halloween. De hecho, ni siquiera es una fiesta a la que le encuentre sentido suficiente como para apoyarla siquiera (al menos como se celebra y conoce a dia de hoy, versión estadounidense).
Yo me pasé mi infancia yendo tales días como el martes, 1 de noviembre, al cementerio a visitar a los bisabuelos y tioabuelos que no conocí, y por desgracia las ultimas veces a algún familiar a quien sí tuve la suerte de conocer. Acompañaba todos los años a mi abuela, recuerdo caminar hasta la Almudena (para quien no lo conozca, es el gran cementerio de Madrid: hay más gente dentro que fuera de sus muros) y luego recorrerlo, y creo que aún, a pesar de los años que hace que lo hice por última vez, podría encontrar la tumba de mi familia. Mi abuela siempre solía llevar flores para sus padres, y a veces me contaba alguna cosa, o respondía a mis preguntas.
Con los años, no sé cuánto de esto es en el fondo más invención que recuerdo. Pero ahora mismo, es lo que queda en mi mente.
Yo no supe de la existencia de halloween hasta hace apenas 10 años. Seguramente algo así sea ahora algo ridículo, y los niños de 3 ó 4 años ya sepan lo que es, como Navidad o San Isidro aquí en Madrid, fiestas típicas que conozco desde que tengo recuerdo. Sin embargo, para mi, la llegada de estas fechas significaba dos cosas: el día de todos los santos y un día sin clase.
Al final, aún conociéndolo, es una fiesta que en sí misma, no me aporta nada. No lo relaciono con recuerdos de infancia, no significa nada para mi, y se queda siendo una fiesta extranjera más (a pesar de la globalización). Francamente, a dia de hoy, le veo más sentido a celebrar la fiesta de los cerezos, que los de debajo de mi casa se ponen preciosos, son una alegría para la vista.
Sin ebargo, halloween me supone la excusa perfecta; a saber:
-Me encanta disfrazarme; en general. Cualquier momento me va bien, y cualquier tema también.
-Adoro los maquillajes de efectos especiales.
-Esta, como cualquier otra fiesta popular en Estados Unidos, va acompañada de tooooooda una costumbre culinaria, y sobre todo a nivel de dulces y repostería.
-Me encanta la temática de cine de terror. Y me valen desde zombies hasta casas abandonadas con telarañas y cristales rotos. Un sueño de atrezzo.
-Los caramelos se llevan el papel protagonista... no cuesta entender por qué los niños estan encantados de acoger esta fiesta a pesar de no saber ni de dónde viene ni qué se supone que celebra.
No pienso mencionar lo de las calabazas. dejemoslo en qe está chulo. Una chorrada como una casa el hacrlo porque sí, pero como todo al final.
He visto postres geniales. Unos Cupcakes... que me muero de ganas de hacerlos: entre calaveras de chocolate, hasta cupcakes sangrantes atravesados por cristales. Por lo demás, de todo: galletas decoradas en forma de gatos negros, arañas, fantasmas, esqueletos... tartas, figuras de fondant, o dulces de dedos amputados. Es todo tan grotesco y decorativo que no puede si no encantarme.
La conclusión: cualquier días es bueno para hacer una tarta-cementerio, vale, Pero yo seguiré sin tener a quién preparársela.
¡Sean felices!
EDIT: Quiero aclarar que no censuro esta fiesta; es más, tampoco pretendo ofender a los que conocen sus orígenes y la celebran con conocimiento de causa. Sencillamente hablo de la fiesta de halloween desde un punto de vista actual y popular, en que se puede comparar con la navidad popular: una fiesta derivada, comercial y diseñada ya para consumir, pasarlo bien y, como yo, encontrar excusas. Respeto a aquellas personas que lo celebren por cualquiera sea la causa, así como a los que no.
Además, yo sólo quiero preparar dulces T_T
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